13 septiembre 2007

paz II

esconderme.
no, esconderme no es la palabra.
acostarme, taparme.
tampoco son las palabras.
no sé cuales son las palabras, pero sé que hay varias reales, muy reales.
sé que hay muchas que se sienten realmente, y no cómo simples palabras o fráses.
decir "duele el corazón" no es una simple metáfora trágica literaria. a veces sí, pero otras veces, por mala suerte, no lo es.
hoy, hoy no lo es.
hoy "me duele el corazón" es en serio. es verídico, es real.
hay algo ahí, en el corazón que aprieta, a veces con mucha fuerza, como hace unas horas. te deja sin aire, te daj sin habla, sin movimiento.
a veces duele el corazón y sentís como si alguien te estuviera asfixiando, aplastando el pecho. pero ese alguien no es alguien ajeno, ese alguien es uno mismo, es su cabeza, son sus miedos, sus pocas ganas.
duele en el corazón, realmente duele ahí. te tenés que sentar, te tenés que callar.
callate.

me quedo sin aire, me quedo sin ganas.
dónde estoy, a dónde quiero ir.
ya sé a dónde.
ahí, a esa paz. a esos castillos que los reyes tienen para protejerse de las tropas enemigas. esa paz rodeada de un ejército de diez mil hombres que te protejen.
tal véz más futurístico y tener un escudo antibalas, antibombas y antimiradas.


boludeces,
simples sueños boludos
como el simple acto
de tirarse en una plaza,
de sentarse en un balcón o en la orilla,
en la vereda o en las escaleras.

sentarse
compartir
un silencio
unas miradas,
un chiste,
una gracia.
compartir un abrazo,
una caricia,
una canción.
compartir una cerveza
un café,
compartir una vista
un cuento.
sentarse
y compartir el ciello
y callarse
y admirar
y sentir el mundo que nos rodea,
sentirnos a nosotros mismos,
y ver
y callar.

sentir paz.


realmente paz.


eso,
tan estúpido
como los sueños de vivir en un mundo sin asesinos.


eso,
tan estúpido
como creer que un abrazo cura mil heridas,



aunque
no cure mil
puede curar un par,
centenares.

y muchos

muchos no entienden


que un silencio compartido
o una caminata compartida

que caminar bajo la lluvia

o mirar el otoño alejarse


muchos no entienden que eso sirve para no morir desalmado.

3 comentarios:

Flor dijo...

Estaba buscando cosas sobre Lisandro Aristimuño y no sé como llegué a vos...

Yo si te entiendo

Anónimo dijo...

quiero otro abrazo
y verte
y decirte muchas cosas que por acá serían inútiles.
porque no puedo callarme
por qué no puedo callarme?

Anónimo dijo...

Chico solicitado
Sr. N...
estàa Biien!
:)