30 octubre 2009

Si el avioncito cae en tu mochila, te vas a reír cuando la abras para sacar los libros, las fotocopias, los apuntes, o por lo menos vas cambiar la cara que tenías unos segundos antes, o eso es lo que a mi me pasaría si viera un avioncito nuevo dentro de mi mochila. Si mi puntería no es buena y no cae dentro de ella, se va a arrugar, va a ser pisado, destruido y yo voy a seguir creyendo que nunca vas a tener una referencia que te hable de mi. Pero si cae dentro de tu mochila celeste, dejando de lado si vas a sonreír o cualquier gestualización, no vas a saber quién es el dueño de ese avioncito. Vas a intentar recordar, va a venir a vos el momento en el que te diste vuelta para guardar un juego de fotocopias, cuando levantaste la mirada, mirando algo o mirando nada, es que no sé donde apuntaban tus ojos. Te vas a acordar de ese momento, y si es que miraste a algo vas a intentar acordarte de las caras, de los pelos, de los ojos, seguramente vas a elegir a tu preferido, a las manos que querés que lo hayan construido, y estoy seguro que nunca serán las mías. Pero, qué importa, prefiero que abras el cierre, que cambies por un momento de gesto y que pienses en el de pelo corto y barba de tres días, o en el de remera beige, flaco y alto, prefiero que elijas según tus ganas de volar, antes que ese avioncito no caiga en tu mochila, no cambie tu gesto y aterrice en el piso, sea destruido por zapatillas de diferentes colores, y no pueda volver a volar hacia vos nunca más.

22 octubre 2009

la autenticidad de mi palabra se limita cuando te quiero mirar a la cara,
con esta inseguridad de coherencia,

se traban

las esdrújulas no terminan, y tu bostezo me genera
la misma bronca que se nota en vos
cada vez que te das cuenta que soy tan pelotudo

todo el tiempo.

18 octubre 2009

uh, sin lugar a la más mínima duda, la adolescencia me cagó el resto de la existencia.

unos de esos momentos importantísimos (?) que quedan en la memoria (mentira, lo peor que recién me volví a acordar de esto, después de MUCHÍIIIIIIIISISISIMO tiempo de no acordarmelo), decía, uno de esos momentos importantísimos que quedan en la memoria fue cuando con el brazo izquierdo esguinzado (con la zurdo le escribo, y con la zurda le vivo) en un cumpleaños (no sé si de esos cumpleaños múltiples que se hacían), en un cumpleaños en un bowling (niños de Belgrano), "Gane" tirando las bochitas (porque eran bochitas muy pequeñas, no eran las pelotas de bowling que conocí al poco tiempo de eso, donde ni las podía levantar). Primero, y con trofeo (que no sé si es uno de los decorativos actuales de un estante que hay que agacharse para verlo).

ese fue mi momento alejandro apo del día (era un lindo nene).