27 enero 2010

Todos estamos enfermos. Todos somos enfermos. Y el que no lo está, lo estuvo.
El que no lo está, tiene huevos, tiene valor, y tiene una humanidad enorme, cosas que el que está enfermo no tiene.
Los que afrontan, los que pueden enfrentarlo para dejar de ser enfermos, dejar sus vicios, sus virus, sus mierdas internas, sus obsesiones.
Todo el mundo es enfermo, egoísta. Tienen sus obsesiones que lastiman a los que supuestamente aman, tienen sus vicios que dañan al que está al lado.
Hay gente con huevo, hay gente con valor. Con eso que muchos no tenemos. Hay gente que enfrenta, que se llena de carga, de energía, mala, buena, se llena y llega. Llega al punto crucial, a hacerse cargo, a crecer, a tomar las riendas de su vida y hacerse cargo, dejar sus caprichosos. Afrontar la realidad. Cumplir sus putos sueños sin temor a nada, llegar a sus metas.
Hay gente que es enferma y no lo sabe, hay gente que es enferma y lo sabe, pero deja el televisor prendido detrás, para distraerse cada segundo con esas voces, darse vuelta y mirar, riéndose pelotudamente de cosas que no son graciosas; perderse en una mancha en la pared, y creer que es la mancha mas maravillosa del mundo, creyendo que ver esa mancha en la pared es mucho más importante que lo que uno puede hacer, dar y recibir. Yo soy así.
Yo pienso que esa mancha es maravillosa, que Arturo es más importante que mi alma, que Arturo es más interesante que mis ganas de ser. Me olvido de soñar, y de creer, de crecer, me olvido de moverme, porque tengo miedo. Y me refugio en esas pelotudeces que lastiman a los que amamos. Que las destruyen, que las hacen mierda. Y afrontar, no. Me doy vuelta, duermo boca abajo. Sueño que soy alguien que no me interesa ser. Vos sos igual que yo, estás lleno de mierda como la que tenés alrededor. Como la mayoríar que tienen sus mierdas, y su poca capacidad de ser.
La empatía creemos que es un don, cuando es un deber. Cuando es una obligación que tenemos cuando respiramos. El egoísmo de mierda que nos mueve, que dice, así estoy bien. Así creo que soy feliz. Así me conformo.
Y no.
Porque estoy enfermo, y tengo miedo.
Y vos estuviste enfermo y seguís teniendo miedo.
El miedo no se va nunca. Nunca.
Duele, enormemente duele, cuando ya no hay mancha en la pared que ver, cuando el televisor queda en mudo y el ventilador deja de funcionar y no hay aspas para seguir contando. Duele cuando llora la persona que amas, cuando llora la persona que nunca vas a conocer. Duele cuando te quedas quieto. Sin llorar. Ni sabés si estás respirando. Y de repente, tu boca se empieza a mover, y empieza a hablar, sin voz, empezás a decir cosas. Te empezás a mover de forma espástica en la cama, y quebrás el mundo a tu alrededor. Por segundos, hasta que volvés en la misma situación de nada, de no saber si estás respirando. Sin hablar. Hace calor, ya no te importa transpirar.
Duele. Duele ser enfermo.
Duele tener miedo.
Duele no poder abrazar sin querer llorar y no animarse a hacerlo.
Duele ser egoísta, no poder dejar nuestros putos vicios de lado, y poder ser feliz. Duele creer que un segundo de una supuesta paz, es mejor que toda la mierda que hay después. Otro segundo después.
Duele hacerse cargo, duele crecer.
Duele querer ser lo que querés ser, no ser un hijo de puta, porque no querés ser un hijo de puta.
Duele lastimar a la persona que amas.
Duele un montón.
Todos somos enfermos, todos fuímos enfermos. Todos necesitamos un aliado que sea pura luz. Todos necesitamos hermanos que nos hagan ablandar el corazón para darnos cuenta que podemos ser lo que queremos, que podemos dejar de lado toda la mierda, y Ser de una puta vez. Si tengo aliados, mis aliados seguro tienen miedo, yo también tengo miedo, pero creo que todos juntos podemos. Al fin y al cabo, somos hermanos, humanos, al fin y al cabo, somos todos enfermos.

20 enero 2010

y a quién le habla el río
en esos sonidos de oscuridad, llenos de esperanza sabiduría.
idioma gris, verde, a medio nublar,
cuántos aires respiraron el mismo aire
que hoy te está haciendo callar.

a veces quiero estar acá,
muy pocas me puedo quedar.

en qué idioma habla esta tierra
que nadie quiere descifrar.

y se espanta al lobo del barrio escondido
a los ojos del día, mirando, esperando

y se olvida del terror que generaba,
cada vez que miraba y nos callaba.

olvidarse que existe el verano
esperando que se vuelva invierno el cielo
de narices congeladas y camas olor a canción.

una luz de frío cae ahí,
te ilumina las uñas esmaltadas,
de tus pies en la sombra
de la punta de la cama.

el sueño de los alfajores
idiotizan las almas
que desangran feroces
repetitivas canciones

antes que se nuble,
y el cielo deje de ser cielo

en algún lugar
vos vas a ser yo.

o yo voy a ser vos.

13 enero 2010

hay algo en la caricatura de ayer
que no me deja en paz.
el búho, ojos deformados
y piel enferma,

yo sé que me va a venir a buscar antes del cielo

cómo dormir ahora
si tengo miedo
que me empiece a mirar los sueños.

en cada mes las palabras
se confunden de sabanas,

se tropieza en instantes,
una pared de concreto
la sombra no molesta

no te cuesta respirar a veces?

04 enero 2010

la imagen
de la desaparición del dolor

al estar desnudos
en la misma cama

mirándonos,

esa imagen
de estar
desnudo
con tus ojos protegiendo los míos

es la imagen
que me genera paz.

esos segundos
donde te pegarías un tiro
para qué
todo

pare ahí.

para que todo
después de respirar y sentir el dolor

muera en tu cama
al lado nuestro

mirándonos a los ojos.

necesariamente desnudo
necesariamente mirando tus ojos,

de otra forma no sirve.

Esa imagen que retrocede toda la vida
al segundo
en donde
no había dolor.

Esa imagen es la que
no puedo
dejar de ver.

Quiero que estemos desnudos
mirándonos a los ojos
Y dejar de sentir dolor.

02 enero 2010

veintucuatro letras distintas
y todas agudas.

duele, no?

te grito con todas ellas,

y nunca

te das vuelta.

y nunca supe
como explicarlo

pero
hay algo
en tu cara
que me invita
a vos.

vemos como tu pelo muere
y cae,
lo levanto,
lo guardo.

algunas noches
mientras dormís
lo voy a buscar.
y me quedo unos largos minutos sin andar.

se escucha tu respiración,
lenta
pausada,
por segundos
pareces ahogarte en pesadillas

no vuelvo.

me quedo
con el que es todavía tu pelo,
en las manos.

y antes que suene el despertador, lo vuelvo a guardar.

me acuesto al lado tuyo,
y me quedo quieto.

cuando te despertás
te escucho,
me decís al oído que sueñe con vos.

pasás al baño.
volvés al cuarto.

me das un beso,

y te vas.

no sé qué temés
que nunca te animás a prender la luz
y darte cuenta
que en la almohada
mis ojos
siguen abiertos.

te nubla el alma el mejor amor
que te seca y te respira,
nunca se muestra
ni se encierra

ni se cansa, ni se muere.

y antes que se mueran los años
te dice
quiero morir de vos.

y nunca vas a entender la letra
al escriba en tu almohada cualquier cosa que improvise,

ni yo la voy a entender,
tan destruida, de costado, y aallllarrgaaada.

no te duele la cabeza ya?

no importa, algo va a salir
tan irreal como ahora
que tus medidas con dos palabras se alcanzan,
se llenan de significados
estúpidos
y
casas de besos humanos.

palabra que escribís
con los ojos cerrados,
con los labios morados,
con los dedos vacíos de amor.

y ya me olvidé porque
escribía en tu almohada,
si vos ya no te acordás
como guardabas tus besos en la mía.

a llover voy a subir a parar mi amor
si cada vez que quiero
me pierdo

y me caigo acá, enterrado en la almohada
y la llave dónde está

te juro que no sé nada amor,
la pierna no me para de temblar
y si me muevo un centímetro más
creo que me voy a desfigurar.

y sí no respiro un instante más
me voy a olvidar de verte otra vez
reír.

y si vas a morir el viernes
avisa el jueves

así caminamos dos horas
a lo largo del precipicio.



y al mes, tal vez,
me anime a ver
a donde van a migrar
tus ganas
de no dolor.

a segundos de adios
de amor escuchando tu voz
llega la cima del este
y sonríe.