26 marzo 2006

tenía miedo en prender la luz, y hacer ruido. tenía miedo de que mis pasos te despertaran. tenía miedo de pararme y que abras los ojos, o de que los abras ahora, y no este ahí, viendote dormir.
porque te dormiste en mis manos, ahí, en el refugio que te hice con la mano derecha. la misma que tenía el brazo temblando, seguramente por la posición, aunque ahora me sigue temblando, como me tiembla todo el cuerpo. seguramente es por tu olor.
dormis, y me tengo que ir. porque por mi cabeza se enlistan oraciones que no te puedo decir. tampoco las puedo recordar, así decirtelas una vez que tus ojos me vean despiertos.
lo unico que se veía era algo brillando, seguro era la luz que pasaba por la no tan baja persiana. o, tal vez era mi corazón el que estaba brillando; y mi remera naranja le daba un color mas brillante. o tal vez eran mis ojos los que brillan; o los tuyos, mientras todavía me mirabas.
tenía la necesidad de sentir que me estabas viendo. que no hacía falta encontrar nuestors ojos, que ellos cuatro se encuentran solos, en medio de la oscuridad obsoluta o bajo la luz mas brillosa de todas.
yo te estaba viendo, te estaba viendo dormir, te estaba viendo soñar. te estaba viendo como te convertias en la persona mas hermosa que conosco; en el ser humano mas imperfectamente bonito que quiero tener.
estabas, vos, durmiendo en mis manos. tus ojos, al principio, no me veían, porque estaban buscando dormir un rato. mis ojos, ya lo dije, te estaban viendo.
veían a los tuyos.
tal vez mirabas mi boca, como pasa algunas veces.
tal vez mirabas mi sonrisa, la que mi corazon volvio a conocewr hace cinco meses; de la cual ya se hizo adicto, de la cual ya no puede distanciarse.
dormis, y mis palabras tienen que ser coherentes, rapidas y precisas.
tengo que volver, a mirarte dormir, a sentir como el corazon se tranquiliza mientras tu cuerpo duerme. quiero seguir sintiendo como mi cabeza deja de producir pensamientos de temor, y como mi corazon vuelve a latir como si fuera joven, como si fuera inexperto.
pero hay mas.
hay, por ejemplo, que amo cuando dormis.
cuando hablas dormida.
cuando pedis cinco minutos mas.
te doy cinco, cuarenta y dos. te doy tres horas. un año entero.
cuando dormis me haces feliz.
pero, me haces feliz cuando sonreis, y cuando lloras, y cuando cantas, y cuando caminas.
cuando corres, cuando me abrazas, cuando me miras, cuando me ves.
cuando cuando cuando......
ojala no te hayas despertado, ojala sigas durmiendo,
y ojala mi corazon no vuelva a llenarse de sensaciones hermosas que necesito nombrarlas.
bueno, ojala si, asi sigo sintiendo que estoy vivo.

dormis, y tu mejilla queda apoyada en mi mano. te abras dormido ya?
no pasan muchos minutos, y te das vuelta, me das la espalda; me tentas a que te haga mimos en la espalda.
y yo quedo en la misma posicion, no se si esperando a que te des vuelta, solo esperando a que sigas durmiendo, a que sigas haciendome sonreir.
sigo en la misma posicion, con el mismo refugio en mi mano y con el mismo brazo temblando; con las ideas en mi cabeza, y con mi corazon sonriendo.

mejor, mejor me voy a verte dormir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

te amo.

gracias, bonito.




te qiero mucho mucho perooo así mucho