09 noviembre 2008

intensificar el sentir
hasta que la lluvia
inevitable purifique
los pies

segundos después
el turno de las rodillas
en violenta caída que
las manos no pueden parar.

raspaduras acá
raspaduras allá



y nada de fuerzas
para levantarse
de una necesaria
limpieza de alma

No hay comentarios.: