15 julio 2006

no es casualidad que cuando las estrellas
dejan de brillar en el cielo, tu ropa
se encuentra al costado de mi cama.

cielo estrellado como el de esta noche,
y mi temor a que cuando estoy con vos,
ellos se queden sin sus luces amarillas
brillando en el cielo.

cada vez que mis manos
tiemblan sacandote la ropa,
la noche afuera se va
emborrachando de oscuridad.

toda luminocidad tranquila
se refleja en tus piernas,
en tu vientre, en tus ojos.

toda luminocidad de tu cuerpo
y mi alma temblando por dentro.

cada vez que mis manos
sonrien sacandote la ropa,
el cuarto se inunda de
melancolia perfecta para
decirte que no quiero
irme de aca sin vos.


y la noche se vuelve fria y oscura,
y mis manos sonrien besando
cada centimetro de tu cuerpo;
mi cuerpo hace la sombra del tuyo
y todo por dentro sigue temblando.

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